domingo, 12 de julio de 2015

Discipulado 6 Si conmigo vas!

Discipulado 6 Si conmigo vas!



Éx 33:
14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.
15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.
16 ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?
17 Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre.

INTRO

Después de un largo periódo de no escribir y de no hacer discipulado con los jóvenes de mi congre por muchas razones, le damos gracias a Dios que nos ha permitido volver a hacer eso que nos apasiona.

Todos los temas de este discipulado es de un temario que se amablemente nos compartió el Pastor Pablo Herrera; Lo hemos adaptado a la necesidad de nuestro departamento juvenil. Lo anterior es porque creemos firmemente en no darle jarabe para la tos a alguien que tiene dolor de cabeza ya que su afección es diferente.

Espero que estos temas sean de bendición para su pastoral juvenil, como lo es para nosotros.

Bendiciones desde Cancún, México... En fin, regresando al tema ¬¬...

LLUVIA DE IDEAS

Nosotros iniciamos haciendo lluvia de ideas con esta pregunta:
¿Quién era Moisés? Define a Moisés en una palabra!

Lo más común es como los chicos mencionaban las cualidades de Moisés, pero sólo una chica se atrevió a mencionar sus defectos:

Tenía una deficiencia: Tartamudo.
Era un asesino.
Le falló a Dios: No entró a la tierra prometida.


DESARROLLO DEL TEMA:

Los puntos que podemos apreciar en los versículos mencionados son:
  • Moisés era el líder del pueblo, Sentía una enorme carga por guir a su pueblo hacia una promesa hecha por Dios, por lo que es normal que se sintiera inseguro de su capacidad, porque conocía sus limitaciones (inclusive buscó escusas para no hacer la chamba).
  • A pesar de sus defectos de Moisés (Que el Dios ya conocía); Dios le dice que ha hallado gracia en sus ojos y le promete que irá con el.


CONCLUSIÓN:

Muchas veces simplemente nos descartamos a nosotros mismos centrándonos en lo malo que nosotros somos, pero es necesario que cada jóven, adolescente, o persona de cualquier edad se pregunte quien és realmente.

¿Quién soy yo? Es una pregunta existencial que en lo personal me lo he hecho varias veces aún estando trabajando como servidor de Dios y de sus pequeños (jóvenes). Los jóvenes transitamos cada día de nuestra vida a través de un desierto llamado "identidad", repleto de peligros y necesidades que requieren que nuestras convicciones estén bien definidos… Saber quienes somos ayuda a identificar dónde somos fuertes, pero también donde somos vulnerables, y es allí donde nuestro enemigo nos intentará destruir.

En ese mismo desierto aparecerán situaciones que podrían desviar nuestra atención de la meta suprema, y generalmente, el punto donde ese desierto se vuelve un infierno en la que deseamos no continuar, es cuando nuestra confianza en Dios es aniquilada por el acusador cuando nos hace creer que no somos lo suficientemente buenos para ser siervos de Dios.


APLICACIÓN:

La convicción a cerca de las siguiente preguntas ayudarán a nuestros jóvenes a aterrizar este tema:

¿Quién soy yo?
¿Qué es la gracia?
¿Estamos seguros que esa gracia está sobre nosotros, y que la promesa de que está con nosotros  se cumple en nuestra vida?
¿Queremos tener esa gracia?

¿Cómo obtenemos esa gracia?

Si quieres saber quien eres desde otra perspectiva, te invito a ver la siguiente conferencia en la siguiente liga:

https://www.youtube.com/watch?v=TklDBZ5KqFw